Red o el despertar de la sexualidad

Empecé a ver la película de Disney sin demasiadas ganas. Noche de peli con mi hija de 5 años y mi bebé recién nacida al pecho. Sentarme con ellas es un inmseno placer, ver una peli donde una niña de 13 años se convierte en un panda rojo no tanto. Cuál fue mi sorpresa cuando empiezo a darme cuenta de que la peli va del despertar de la sexualidad femenina. De pronto capta toda mi atención.

Al principio describen cómo es la relación de amor y sumisión de esta niña con su madre. Niña ejemplar y responsable al extremo, comienza a sentir deseo sexual, fantasea, se excita. Intenta ocultarlo por todos los medios, sabiendo que esta «llamada de lo salvaje» no será bien acogida por ella.
De hecho, cuando la mamá descubre unos dibujos en los que Mei refleja este deseo, fuera de sí, no tarda en ridiculizarla frente a sus iguales …
Es la «llamada de la mujer salvaje» lo que se representa con la transformación de Mei en un panda rojo gigante, no la menstruación, como he leído en algunos medios. Es la madre la que cree que a su hija le ha venido la regla, sin embargo, esto no es lo que a Mei le está pasando. Es un despertar sexual, a tope, salvaje, sano, puro.

Pues resulta que, para hacer la delicias de las terapeutas transgeneracionales, esto de llevar un panda rojo escondido entre las faldas es un «don» heredado de las mujeres de su familia, que generación tras generación, consiguen domesticar al panda con un ritual que se hace en la luna roja. Porque a la sexualidad femenina hay que domarla y reprimirla, claro. Este «exorcismo», es liderado por un hombre, y lo que tampoco creo que sea casual: simboliza el poder patriarcal que oprime la sexualidad de las mujeres, que no nos deja ser, que oculta y demoniza nuestra sexualidad. No sé si las guionistas lo hicieron deliberadamente, pero intuyo que si, pues la película está llena de referencias feministas y es una joya en cuanto símbolos y metáforas sobre la sexualidad y los estereotipos de género.
Otra cosa que me encantó es que las fantasías de la niña no son hetero normativas, por ejemplo, sueña con uno de sus cantantes favoritos con cola de sirena y esto es muy sexy para ella, cuando para las chicas de su edad, en general, lo que les pone es otro tipo de masculinidades más normativas.

Estaba inquieta por cómo sería el desenlace, sin embargo, se resuelve de una manera feminista y de emancipación emocional respecto a la familia de origen. Spoiler👇
Las mujeres de la familia de Mei no pueden integrar su parte salvaje, la reprimen, la esconden. Es tarde para ellas, hijas de otra generación y de pesadas expectativas sobre ellas y su sexualidad. Mei, sin embargo, consigue abrazar al panda rojo como parte de si misma, una parte que la hará libre y que le permitirá disfrutar de la parte gozosa de la vida. Bien por Disney! Creo que está vez se les ha colado 😋

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