A lo largo de la vida, nuestra relación con la sexualidad, el género, la pareja y nuestro propio cuerpo se transforma. La menstruación, el deseo, los embarazos, los cuidados, la menopausia… no son «problemas médicos», sino procesos naturales atravesados por la cultura, la socialización y, muchas veces, por mandatos que nos han hecho sentir vergüenza, miedo o insuficiencia.
Mi mirada es interseccional y feminista. Eso significa que no patologizo ni normalizo tu experiencia: la valido. Reconozco que el género, la orientación sexual, las identidades no normativas, la raza, la clase o la diversidad funcional influyen en cómo vives tu cuerpo y tus relaciones.
Mi enfoque parte de una premisa clara: tu cuerpo es tuyo. Y habitarlo —con deseo, con dudas, con cambios, con placer o con dolor— es un acto político y profundamente personal.
Las dificultades en la pareja suelen ser el espejo de silencios más antiguos: deseos no dichos, rutinas que apagan la chispa, asimetrías en los cuidados, mandatos sobre «cómo debería ser el sexo» o la fidelidad.
Se pueden abordar conflictos como:
Sin recetas mágicas, pero con herramientas para negociar, escuchar y redescubrir el placer en equipo.
Tu regla no es un castigo, ni un secreto, ni un error de diseño. Es un termómetro vital. Aprender a leer tu ciclo (fase folicular, ovulación, lútea, menstruación) te permite entender tus cambios de humor, energía, deseo y creatividad.
Conocer tu ciclo en mayor profundidad te puede ayudar a:
La maternidad, al igual que otros hitos en la vida sexual de las mujeres está repleta de mitos, tabúes e ideas erróneas. Una mirada libre de juicio puede permitirte expresar aquello que quizá has silenciado La presión social por la maternidad obligatoria y el mito del «instinto maternal» generan mucho sufrimiento. Preguntas como ¿Quiero ser madre? ¿Cuándo? ¿Cómo? ¿Puedo? ¿Por qué no lo deseo?
En mi consulta acompaño:
La menopausia no es una enfermedad. Es una transición. Y como toda transición, es una etapa de cambios que conlleva pérdidas (la fertilidad, la ciclicidad del sangrado…) y ganancias enormes: la estabilización del conocimiento adquirido por la experiencia, una liberación hacia cargas innecesarias, una relación distinta con el cuerpo, una sexualidad más auténtica y una oportunidad para adquirir hábitos más sanos para el resto de la vida.
Desde este enfoque podemos mirar:
HABLEMOS
Menos sobre mí, más sobre ti
Este primer contacto sirve para conocer brevemente tu situación, explicarte cómo trabajo y valorar si este acompañamiento puede ayudarte en este momento.
o si prefieres